
Era un sueño. La playa, el mar, la onda cálida de verano y ellos, teniéndose el uno al otro, tan saludables como hermosos, y nadie q los juzgara o los molestara...
Hasta ese momento.
Un grito se oyó desde la casa, desde esa casa con playa propia q habían alquilado para ese fin de semana romántico q tanto esperaban. Voltearon sorprendidos la mirada y notaron un grupo de policías. Les pidieron con frialdad q salieran y así hicieron, desconcertados.
-Oficial, q pasa? -reguntó él, tratándo de cubrirse- Alquilamos esta casa, lo q sea q haya pasado...
-La casa no tiene nada y no pasaó nada acá! -gritó el oficial- lo único q pasa son ustedes!
Los otros agentes los revisaron a ambos, hasta los midieron.
-Q fué lo q hicimos? -preguntó ella
-Están violando las leyes!
-Estamos en una playa privada
-La ley es la ley donde sea! Están violando las leyes de Murphy!
Ambos se miraron como preguntándose de q bullshit estaba hablando.
-Usted, cuantos años tiene?
-26 -dijo él
-Y usted?
-24 -dijo ella
-Ajá! Las mujeres lindas de veinti-tantos tienen q estar por ley con: viejos de cuarenta en adelante, libidinosos infieles, o con gorditos o feos. Este señor no es nada de eso.
-Sargento -dijo una de las agentes revisando una laptop donde ingresó los nombres de ambos sospechosos- esta mujer está registrada con un coeficiente de 105, y este hombre con 110.
-Ah, bueeenooo!!! -exclamó, irónico- me van a tener q acompañar. El juez va a autorizarlo y a usted (señala a ella) le cortamos mitad de cada teta y a usted (señala a él) la mitad del pene
-Está loco!!! -gritaron ambos, junto con un montón de insultos
-Lo dice la ley bien clarito: Mujeres inteligentes tienen tetas chiquitas, hombres inteligentes tienen penes chiquitos O SON GAYS. Ustedes se me van ya mismo pal calabozo... y q el juez se apiade de ustedes o los hace homosexuales a los dos!
Cuando los agentes los subían a ambos al patrullero, el sargento exclamó, mirando al cielo:
-Carajo... mirá si se casaban y encima llegaban a viejos sin divorciarse y con hijos obedientes... q sería del mundo!
Policía de murphy (ley del embudo)
Leyes de murphy

Iba por la calle. Estaba llegando a tiempo, sin ningún retraso, calculando q cinco minutos antes de la hora de entrada estaría en el trabajo, hasta q de pronto noté, pocas cuadras antes de llegar, una linea de la policía cerrando una calle. No había ningún agente, pero suspuse q algo ocurría y tomé un desvío por la siguente calle. Una policía estaba colocando otra cinta, de un lado a otro de la calle cerrándola por completo.
-disculpe -dije- q ocurre, agente?
-Estoy haciendo mi trabajo. No puede pasar!
-Pero por q cierra esta calle? no pasa nada!
-Quien dice q no?
-Hay algún delito, van a demoler un edificio, q pasa? -pregunté, viendo q no había ni maquinaria pesada ni otros agentes.
-Usted iba en camino a un sitio a una hora determinada? estaba llegando a tiempo a donde debía ir?
-Sí, efectivamente, pero si hay calles cerradas ya no llego a tiempo...
-Exactamente, ese es mi trabajo. Hago respetar la ley
-La ley? -exclamé sorprendida- Q ley es esa?
-No escuchó hablar de "Las Leyes de Murphy"? -me dijo, plantándose frente a mí, imponiendo su presencia- la ley de Murphy sobre el tránsito dice "Cuando estés apurado, esa calle q en cualquier otro momento esté disponible estará cerrada. Cuando estés apurado el tránsito está siempre embotellado, pero cuando no vas a ninguna parte la calle está vacía"... y la ley sigue, pero eso es lo q le tiene q interesar. Vamos, circule!
Comencé a trotar y a seguir camino, antes de q me cerraran otro paso. Cuando estaba por llegar, estrenando una camisa nueva, blanca impecable, de un talle perfecto q casi parecía hecha a mi medida, oí un grito:
-Un poco más a la derecha... ahora!
Antes de poder descubrir de donde provenía el extraño comentario en voz alta, una paloma pasa sobre mí y echa una cagada sobre mi camisa, en forma tan vertical q formó una viscosa linea de marrón verdoso q iba desde el pecho hasta la altura del ombligo. Al darme vuelta ví a la misma policía, acariciando la cabeza a una paloma q sostenía en su otra mano...
Domingo cae de visita

Golpean la puerta.
-Quien es?
-Domingo
-Q domingo?
-El de todas las semanas
Lo deja entrar, solo porq es conocido ya q mucho no se lo banca.
-Como estás? -pregunta Domingo
-Recien me acabo de levanter, y estaba bien, pero creo q cuando entraste me empezó a doler la cabeza...
-Q hiciste anoche? te vi pasar por la calle
-Me acosté como a las 4, fuí a la fiesta de un amigo y cuando todos terminaron dormidos no quedó lugar para mí.
-Los ví a ellos, están peleando por las sobras del asado
El muchacho siente q el asado sube hasta su garganta y por un momento cree perderlo, pero no llega a eso.
-Q querías decirme?
-Nada
-Y para q viniste?
-Tengo q estar acá. Es lo q hago siempre...
-Andate q quiero descansar...
-Por q no me aguantas?
-Porq sos aburrido, me dormís con tu silencio, y cuando hablás me recordás todo lo molesto de la semana. Andate
-Cuando me valla vas a querer q vuelva -dijo Domingo. Y se levantó y se fué.
Cuando el muchacho se quedó solo, se dió cuenta de q en un par de hora tendría q ir a trabajar...
Tramite

Era el día en que cumplía 18 años. Estaba por entrar a un lugar donde sabía que me esperaban con torta y cosas de colores q hacen big noise. Cuando abrí un señor grandote me cerró el paso, y aunque estaba muy sonriente me pidió mi nuevo permiso. "Permiso para q?" pregunté, "para vivir" respondió y siguió "no es lo mismo vivir siendo nena que siendo grande". Fuí hasta una oficina. Una enorme fila llegaba hasta un escritorio q apenas podía ver. Cuando llegué dije q quería mi nuevo permiso para poder ir a mi fiesta, y una señora de rostro arrugado, sin mirarme siquiera y aún antes de terminar de preguntar, me dijo a q ventanilla tenía q ir y hacer fila, y me dió un papelito con un número de cinco cifras.
Pasaron horas o días, no sé, hasta q terminé la fila y un señor de anteojos enormes con marco marrón me pidió mi nombre, y cuando se lo dije lo anotó en una computadora cuya cpu medía dos metros de alto y uno y medio de alcho que rugia como un diesel cada vez q press ENTER. "Aaaaah!" exclamó largo, como si se acabara de librar de algo pesado q tenái encima "tiene deudas, señorita!" dijo y empezó a nombrar adelantandose a mi pregunta: "No tuvo una decepción amorosa, no sintió ira irrefrenable, no decepcionó a nadie amorosamente, no frustró los planes de un amigo, no llegó tarde a un evento importante, no reaccionó mal ante un problema trivial, no..." y estuvo así un rato, hasta q perdí la cuenta de cuantas faltas cometí, y, además, la paciencia: "es todo eso necesario para obtener mi permiso?" pregunté, gritando. "Obvio" "Porq?" "porq lo dice el manual" "pero de q me sirve?"
Después de un rato me dijeron q estaba atrasando la cola y pregunté: "No puedo tons sacar mi permiso?" y el señor de los anteojos me dió un recibo "volvé en 130 días, y te lo doy, pero lo q debés vas a tener q pagarlo con intereses... o sea, en vez de una decepción amorosa vas a tener tres o cuatro, en vez de ..."
Salí de la oficina chocándome con dos docenas de millones de personas. Salí a la calle, se echó a llover, y el recibo se arruinó con el agua.
Hojarasca
La niña caminó, buscando su casa, y al pasar por un lugar donde hojas de ocre y dorado tapizaban el suelo saludó al alto y desprotegido árbol.
Hola, como estás?
Como siempre -le respondió
De donde vengo los árboles tienen millones de hojas verdes colgando.
Entonces venís de un lugar lejano -le dijo- acá los árboles tenemos órdenes del rey de mantenernos así, el cielo de mantenerse gris y el viento de mantenerse dando fríos saltos.
Y como se llama ese rey, q mantiene el mundo tan raro?
Su nombre es sagrado, no debes pronunciarlo en voz alta de no ser necesario -informó el árbol, y le pronunció el nombre del rey tan levemente q tras oírlo se perdió en el viento.
Necesito pedirte ayuda: estoy perdida.
No puedo ayudarte. No sé como salir de estos dominios, y aunque pudiese no lo haría: el rey nos mantiene a gusto. Nunca estuve en otro sitio q en esta tierra.
Sabés de alguien q pueda?
El árbol estiró sus ramas un poco, torcidas como garras de un anciano aunque estuvieran extendidas, y palpó el hombro de un viento para llamar su atención. Le repitió la pregunta de la niña y el viento respondió: Sigue por esta misma calle hasta que encuentres una persona que no respete a nuestro señor.
La niña dió las gracias y siguió caminando, tardó horas, pero al fin se cruzó en su camino a una anciana que usaba una rama verde para apartar de la vereda las hojas secas caídas.
Aquí se terminan los dominios del rey, señora?
No me hables de ese imbécil! -gruñó sin separar sus amarronados dientes- mantengo a ese estúpido y sus seres lejos tanto como puedo. Acaso te mandó a atacarme?
No! -gritó la niña, luego bajó la voz, temerosa de importunar a la anciana que la amenazaba rama en alto- solo buscaba salir de su tierra y volver a casa.
Vuelve entonces. Estoy ocupada.
Cuando la niña seguía adelante echó una mirada atrás. Una de las hojas llamó su atención y la tomó antes de que la anciana la echara en otra dirección.
Tomó la hoja contra su pecho, la apretó fuerte, sintió algo que hacía tiempo no sentía y se echó a llorar y a reir a la vez, sin motivo aparente.
Cuando siguió adelante no encontró hoja verde que la hiciera sentir igual, por más que buscara. Para cuando llegó a su casa la hoja seca, ocre brillante y enorme, se había convertido en un montón de trocitos quebrados y opacos.
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Maxikiosko

Una niña entra a un maxikiosko, de esos q te venden desde un caramelo o un lápiz hasta un set de herramientas truchas o un medicamento ilegal. El despachante la recibe con una leve sonrisa.
Hola. Me das cien noches de "Dulce amor"?
Me quedó solo uno y es de cincuenta, lo querés? -la niña asintió entusiasmada- algo más?
Sí, dame "leal compañía". Cincuenta días, si tenés...
No sé por q, pero vienen de a veinte. Cuarenta o sesenta?
Cuarenta -la niña recibe el paquetito- Listo, cuánto es?
Son... -observa la calculadora y responde sin levantar la mirada- diez días de llanto y noventa de amarga soledad.
Buenísimo! La última vez me salió más caro.
Sí? donde lo conseguiste?
En la esquina de casa, "el viento es suave" y "el mar susurra". Perdón, estoy muy lejos? Creo q me perdí...
Estás en "medianoche fría" y "sombra de luna". No podrías llegar caminando ni tomándote varias horas. Cómo llegaste acá?
Me equivoqué de colectivo: tomé el ramal "a plaza agonía " en vez de "a plaza armonía".
Va a serte difícil volver.
Sí... -suspiró con resignación- Hasta luego
Chau, gracias